Ganadería extensiva desde lo alto del Valle del Nansa
El paisaje en lo alto del valle no es un decorado: es naturaleza, trabajo, estaciones y una relación con la naturaleza que se aprende observando a los animales todos los días.
Desde esta realidad La Casa del Sol se convierte en el espacio ideal para visitantes que buscan ampliar perspectivas y entender otra manera de vivir el día a día.

ficha rápida
dónde
Rionansa, Cantabria
qué es
Finca de ganadería extensiva +
visitas en grupos pequeños
muy cerca de
Cueva de El Soplao
cómo se vive
ritmo estacional · conversación · respeto

Lo que vas a ver
Un año en la casa del sol
La ganadería extensiva se entiende mejor cuando la miras como una historia larga:
Primavera
Cuando el sol empieza a calentar y la naturaleza despierta, hay que ponerse en marcha. La tierra se regenera y el valle se transforma en un festín de vida y color.


Verano
El ganado sube a los pastos altos de Peña Sagra y pasa la estación en libertad, en una zona donde el paisaje se vuelve infinito y pueden campar a sus anchas.
Otoño
Antes de que llegue el frío de verdad, toca bajar. Asegurarse de que todo está en orden para refugiarse durante el invierno y disfrutar de atardeceres fabulosos en el valle.


Invierno
Las vacas viven en la finca y se alimentan con lo que se guardó del verano. Es tiempo de reflexión, leña y buenas conversaciones.
Nuestras vacas
La parda de montaña
En La Casa del Sol criamos principalmente la raza Parda de Montaña. Es una raza adaptada perfectamente a este terreno abrupto: fuerte, rústica y, sobre todo, increíblemente noble.
A diferencia de otras razas más nerviosas, nuestras vacas tienen un carácter tranquilo. Las conocemos a todas, una a una. Sabemos cuál es más curiosa, cuál es más tímida y cómo se comportan. Esa nobleza es la que permite que podamos interactuar con ellas de forma segura y cercana durante las visitas.

