
Rionansa
Rionansa es un municipio del occidente de Cantabria donde el verde manda y el ritmo lo decide la naturaleza.
Aquí, entre valle, río y pueblos pequeños se encuentra La Casa del Sol. Una finca enmarcada dentro de un entorno que se entiende mejor como una experiencia rural inmersiva, auténtica y natural.
El valle del Nansa
Dónde el mar y la montaña se encuentran
El Nansa conecta el Cantábrico y la montaña en pocos kilómetros, y por eso el paisaje cambia en cada curva. Hay tramos abiertos con vistas infinitas y otros más encajados, donde el valle se vuelve íntimo y profundamente verde.
En días nublados o con lluvia ligera, el valle está especialmente bonito y el plan se vuelve sencillo: conducir, parar donde apetezca, dar un paseo corto… No hace falta “hacer mucho” para sentir que estás en la Cantabria de verdad.

Un puente entre pasado y presente
El Valle del Nansa se ha construido a base de tierra trabajada, monte y ganadería. Los prados cercados, las cuadras, los muros de piedra y los caminos entre fincas no están ahí por estética: son la infraestructura diaria de una forma de vida que aguanta el paso del tiempo.
Fíjate en los detalles que hacen únicos los pueblos del valle: la orientación de las casas, cómo se protegen de la humedad, dónde se abren los caminos y cómo el río va ordenando todo. Es una historia auténtica, fácil de leer cuando vas despacio.
Recomendación práctica
La cueva de
El Soplao
A pocos minutos de La Casa del Sol tienes la Cueva de El Soplao, una visita muy recomendable si quieres añadir un punto emblemático a tu estancia. Es una visita guiada, con recorrido acondicionado, que te permitirá disfrutar de un auténtico espectáculo geológico.
Como recomendación práctica, conviene reservar con antelación (sobre todo en fines de semana y temporadas con más gente) y por supuesto llevar ropa y calzado cómodo. Ten en cuenta que la temperatura en la cueva suele ser estar entre los 12 y los 14 grados centígrados.

Puentenansa y otros pueblos
El valle es un espacio natural impresionante, pero la visita no estará completa si no visitas algunos de los pueblos más pintorescos de la zona.
Puentenansa, la capital del municipio de Rionansa y centro neurálgico de la zona, es un buen punto de partida si vienes a visitar La Casa del Sol. Un lugar tranquilo ideal para planificarte, visitar el comercio local y entender mejor a los habitantes de la zona.
También puedes disfrutar de

Riclones y El Chufín
Un rincón casi secreto, donde la naturaleza y la historia se cuentan la una a la otra. No puedes perderte la cueva de El Chufín y sus grabados prehistóricos de hace más de 17.000 años.
Obeso
Puedes visitar la Torre de Rubín de Celis, una torre medieval del siglo XV declarada bien de interés cultural, que lleva siglos vigilando el paso del valle. Verla de cerca, con los Picos de Europa al fondo, es entender de golpe cómo se organizaba este territorio.


Cosío
Perfecto para pasear admirando casonas barrocas de los siglos XVII y XVIII, que cuentan el peso de los linajes que vivieron aquí. Un patrimonio tan bien conservado que en 2016 le valió el premio Pueblo de Cantabria.
Pesués
Una parada amable junto a la ría, donde el Nansa se abre hacia el mar. Ideal para un paseo corto con aire salado antes o después de adentrarte en el valle.

Visitar La Casa del Sol no es un plan aislado. Cuando dedicas un poco de tiempo a Puentenansa y al valle, todo encaja
